Xabier Cabezón - licencia CC-BY-NC-SA

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Ferrería de Ameraun

 

 

Tipo

Ferrería hidráulica.


Situación

Long. 1º 56' 59" W. Lat. 43º 08' 27" N. Alt. 300m. (Hoja 89-14)
X. 585.425. Y. 4.777.075. Z. 300. (ED50 zona 30T)

Berastegi. Gipuzkoa.

Río Leitzaran, orilla derecha, a 18,560 km de la desembocadura. En el paraje de tal nombre, a 3,3 km al N de Plazaola y 3,3km al SE. de Olloki.


Acceso

Por la vía verde del Plazaola (desde Urto o desde Andoain) llegar hasta el apeadero de Ameraun, situado entre los túneles 11 y 12. Bajar por la pista que parte de la boca N del túnel 11 hasta la central; aguas arriba se ve inmediatamente la ferrería. Sobre ella pasa la pista que continúa hacia las viviendas.

plano de la ferrería de Ameraun


Restos actuales

Quedan muy escasos restos de la presa. Era de madera, y estaba compuesta por un armazón de largos troncos rectos que cruzaban el río de una orilla a otra, sobre los cuales había una pared inclinada formada por tableros clavados a esos troncos. Los dos troncos inferiores se alojaban en unas entalladuras practicadas tanto en las rocas de los extremos como en las que había en el centro del río. La presa, de 20 metros de longitud, prácticamente no provocaba desnivel, y se limitaba a derivar parte del caudal del río hacia el canal.

Presa de Ameraun en 1987
Fuente: Archivo Fotográfico de la Dirección General de Patrimonio Cultural (DFG) (1987)

Hasta principios de los noventa quedaban en la orilla derecha unos restos de de los troncos, así como parte del maderamen. Los trabajos realizados al sur del túnel 11 para crear una explanada para depósito de maderas, así como una pista de bajada al río, han sepultado dichos restos, así como una buena parte del canal que partía de la presa.

Maderos de la presa de Ameraun
Los dos maderos visibles hoy, enfrentados a las rocas talladas.
Foto: Xabier Cabezón (2015)

Actualmente quedan un par de troncos, que sobresalen un poco de la escombrera, y las rocas talladas tanto en el centro como en la orilla izquierda. Estos restos están cubiertos por el agua buena parte del año.

Rocas talladas de la presa de Ameraun
Las entalladuras en las rocas para sujetar los maderos. Foto: Xabier Cabezón (2015)

En la parte visible de uno de los troncos aún sobrevive un clavo de sujeción de las tablas de la presa.

El canal discurría junto al río pegado a la ladera en un tramo de 35 metros de longitud, en el cual aún quedan restos de la pared de piedras y escorias. Ahora sólo son visibles los últimos 15 metros de la pared.

Aquí comienza un segundo tramo en el que el agua se canalizaba por medio de un túnel de 70 m de largo horadado en la roca (en dirección NNW) hasta alcanzar directamente las anteparas. Se trata de un caso muy poco habitual en las ferrerías. En su salida el canal presenta una sección de 1,9 m de ancho por 1,8 m de alto. Se aprovechaba así el desnivel originado por un meandro del río, que rodea un pequeño cerro donde se halla el caserío Ameraun. La boca de entrada al túnel se encuentra actualmente cerrada por una chapa metálica (móvil a modo de compuerta, de 70 cm de ancho) alojada en un marco de cemento; este cierre parece contemporáneo de la transformación de las anteparas en depósito de agua (ver más abajo).

Túnel de la ferrería de Ameraun
Salida del túnel hacia las anteparas. Foto: Xabier Cabezón (2016)

Las anteparas se conservan íntegras. Comienzan adosadas a la ladera del monte, en el punto en que finaliza su recorrido el túnel que suministraba el agua. Su longitud es de 21 metros, siendo los grosores de sus paredes izquierda y derecha de 2,35 y 2,55 metros respectivamente, con una distancia entre ambas de 2,3 metros.

Plano de la ferrería de Ameraun (ampliado)

Hay cuatro parejas de arcos enfrentados entre sí, cuyas anchuras varían entre 1 y 1,4 metros. La altura de los arcos sobre el suelo actual (que está inclinado hacia el río) es de 1,2 a 1,4 m. Todos los arcos están cerrados actualmente por paredes por su parte exterior (salvo uno que lo está por el interior). A 1,1 m por encima de los arcos y 2,65 m por debajo de la coronación de las anteparas se conserva en todo el perímetro el zócalo del fondo del canal de la antepara, que probablemente era de madera.

Por las dimensiones del conjunto el suelo original debió estar al menos entre 1,1 y 1,3 m más bajo que el actual. Teniendo esto en cuenta la altura de los arcos sobre el suelo sería de 2,5 m, la del zócalo (caída libre del agua) a 3,6 m, y la altura total de las anteparas (que ahora sobrepasa los 5 metros) alcanzaría al menos 6,2 m.

El interior de las anteparas está hoy día recubierto de cemento en su parte inferior, desde el fondo del canal hasta el suelo (que también es de cemento). Es obra del primer tercio del siglo XX, efectuada para utilizar las anteparas como depósito de agua.

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No queda estolda o canal de desagüe, al estar esta zona tapada por la pista; en cualquier caso el desagüe fue muy corto, dada la proximidad de la ferrería al río.

A la izquierda de las anteparas hay un FRONTÓN, que utiliza la ladera del monte como frontis y las anteparas como pared izquierda. Fue construido por los trabajadores de la central eléctrica de Ameraun, y se encuentra abandonado desde los años 60 y en muy mal estado. En lo alto de esa pared de las anteparas, en la esquina próxima al río, hay una pequeña lápida con una inscripción que reza: "REEDIFICO DN JN BTA GAZTAÑONDO - AÑO DE 1826". Sobrepasado el frontón (a unos 10 m de las anteparas) existen los restos de una pared con traza muy antigua y con escorias incrustadas, que se prolonga hasta las viviendas de la central. Es de la época de la ferrería.

El taller o fábrica propiamente dicha de la ferrería se encontraba a la izquierda de las anteparas, en la zona ocupada ahora por el frontón. Se deduce de la situación de las escorias citadas más abajo.

Por la parte derecha de las anteparas hay un espacio libre con restos de alguna construcción moderna (entre otras un cobertizo adosado a las anteparas y ya derruido), y a unos 15 metros de las anteparas están las ruinas de unas paredes también de apariencia antigua. Si bien debieron formar parte de las instalaciones de la ferrería, posteriormente han sufrido varias transformaciones. Forman un rectángulo de unos 9 por 11 metros con paredes de unos 3 m de altura, y ha sido utilizado para actividades agrícolas tales como gallinero. En la actualidad estas paredes han sido derribadas hasta sólo 1 metro de altura, y sobre ellas se ha construido un pequeño edificio auxiliar para la central eléctrica de Ameraun.

Escorias de la ferrería de Ameraun. Se ven las anteparas al fondo.
Las escorias están justo detrás de los ladrillos. Foto: Xabier Cabezón (2015)

El terreno que actualmente ocupa el frontón (a la izquierda de las anteparas) fue excavado hacia 1960. Había numerosas escorias sueltas, algunas de gran tamaño; probablemente fueron depositadas como relleno (ya que el suelo de la ferrería era más bajo que el actual de las anteparas y del frontón). Hoy día pueden verse escorias en el talud entre el frontón y el río. En 2016 (a raíz de la retirada de un poste eléctrico) han quedado a la vista más escorias, entre las que destaca una, tanto por su tamaño como por su forma. La cara superior tiene forma elíptica, de 50 por 80 cm, y por el lado opuesto su forma es algo redondeada; tiene un palmo de espesor. Es como si se hubiese solidificado en el fondo, por ejemplo, de un horno.

Escoria de 50x80 cm.
La escoria de 50 x 80 cm. Foto: Xabier Cabezón (2016)

También se conserva una colada de escorias, solidificadas entre las piedras del suelo. Están entre 1 y 2 metros de profundidad, en el talud mencionado, a unos 7 metros aguas arriba de las anteparas.

Detalle de las escorias de la ferrería de Ameraun.
Detalle de las escorias. Foto: Xabier Cabezón (2015)

En la misma excavación hacia 1960 apareció un mazo del martillo de esta ferrería. El Sr. Gaztañondo, dueño de Ameraun y descendiente de sus últimos propietarios, lo donó a M. Laborde Werlinden.

El caserío que fue vivienda de la ferrería se encuentra sobre una colina próxima, bordeada por un meandro del río. Se trata de una construcción de mampostería con la clásica disposición de planta baja, primera, y ganbara o desván. La estructura interna, toda de madera, se apoya en cuatro columnas cuadradas de roble, de 50x50 cm. Se encuentra deshabitado, con su interior en un estado lamentable. Faltan todos los tabiques interiores, parte del suelo del primer piso y la mayoría del de la ganbara. Actualmente se usa para guardar algún ganado. Tenía un par de cables para bajar hierba desde campos próximos.

Se conserva en buen estado un puente de piedra de dos ojos por el que pasa el antiguo camino que comunica Ameraun con Berastegi, a través de los collados de Beibatari y de Gorosmendi. Precisamente a raíz de las obras de la autovía de Navarra apareció en Gorosmendi en 1990 parte del calzamiento de este camino.

Puente de Ameraun
Puente de Ameraun. Foto: Mikel Legorburu (2006)

El camino de Ameraun a Mustar es perfectamente rastreable.

En el Boletín Oficial de Gipuzkoa (nº 210 de 04/11/1997) y en el Boletín Oficial del País Vasco (nº 221 de 18/11/1997) se publica una Resolución, de 20/10/1997 de la Viceconsejería de Cultura, Juventud y Deportes del Gobierno Vasco, en la que se declaran una serie de Zonas de Presunción Arqueológica en Berastegi. Entre ellas figura "33. Ferrería Ameraun (D)", donde "D" significa "Area que ocupan el edificio y las instalaciones anexas al mismo". Desconozco el alcance de protección que puede proporcionar la citada declaración a los restos existentes.

Estos restos son muy valiosos. Por favor, respetadlos.


Notas históricas

En 1415 Fernán Pérez de Astegui y Pedro de Echarri eran propietarios y ferrones de la ferrería de Ameraun. Este año (junto con los propietarios de otras ferrerías) firmaron un convenio con los concejos de Berastegi y Elduaien (ver propietarios de ferrerías).

No volvemos a tener más noticias de esta ferrería durante el resto del siglo XV. Así, por ejemplo, no aparece en las relaciones de los situados sobre las ferrerías guipuzcoanas de dicho período, ni tampoco en un informe de 1497 sobre fiscalidad de las ferrerías guipuzcoanas. Parece ser que en 1494 sus derechos eran percibidos por el Tesorero de Vizcaya Juan de Porras, pero probablemente esta cita sea errónea. Es casi seguro que había quedado abandonada.

En 1532 había sido edificada de nuevo por parte de los concejos de Berastegi y Elduaien (que a partir de ahora aparecen siempre como propietarios). Este hecho dio lugar a la revisión de un reparto de alcabalas, recayendo sobre Ameraun 1500 maravedises. A partir de este momento llama la atención la frecuencia con que se convocaban almonedas para el arrendamiento de esta ferrería (muchas veces se convocaba de forma simultánea para Ameraun y Mustar). Los arrendamientos eran para períodos entre 4 y 5 años, pero se convocaban almonedas incluso en años consecutivos. Probablemente había dos causas distintas: la almoneda quedaba desierta y había que convocar una nueva subasta, o los contratos se incumplían y quedaban rotos antes de tiempo, lo que obligaba a un nuevo arrendamiento. Como casi todos los bienes comunes a Berastegi y Elduaien, también esta ferrería de Ameraun pertenecía en sus dos tercios a la primera villa y el otro tercio a Elduaien (hasta su venta en 1812).

Miguel de Vera era su ferrón en 1539, y Miguel de Ibargoyen en 1541-2.

Placa reedificación de Ameraun
Placa reedificación. Foto: Xabier Cabezón (1997)

Domingo de Zumeeta, ferrón de Inturia contrató en 1552 con Miguel de Ascárraga (de Elduayen, posiblemente ferrón de Ameraun) la entrega de 24 quintales de "hierro platina de 4 cabos" labrados en Ameraun con vena de Orin y entregados en Elduayen.

En las Juntas Generales del 24-XI-1559 se estipularon las marcas que debía llevar el hierro. A Ameraun le correspondió una "T", por la jurisdicción de "T"olosa, junto con otras ferrerías del Leizaran. Estas ferrerías fabricaban su hierro con vena de la tierra (mineral local).

Martín de Urrelo (ferrón en 1560) efectuó un contrato con los vecinos de Areso Sancho de Gorostidi y Martín de Olaechea para el suministro de carbón procedente del término de Artadi (en el Leitzaran).

El 10-IX-1562 su ferrón Miguel de Echeberría contrató a Juan Martín de Urdinola y Peru Hernando de Iparraguirre (Oyarzun) para abastecer de carbón la ferrería desde el 29-IX-1563 al 25-XII-1566.

El 21-IV-1566 se ponía en arriendo por 8 años, pagando 6 quintales en concepto del impuesto "festaburnias". Se reservaban para la ferrería la mitad de las veneras de Orin y Nordeiza y Urquiegui (Dordoategui) y "otras veneras que aparecieren". Parece que no se remató la almoneda, pues de nuevo el 6-X-1566 se arrendaba junto con Mustar. Su nuevo ferrón fue Juan de Elusa. El 7-XII del mismo año se comprometió con el mercader Juanes de Iriarte a la entrega de 100 quintales de hierro puestos en la Alhóndiga de Tolosa. En marzo de 1567 Juan fue denunciado por Antón de Aranaz, venaquero de Orin, por sacar de dichas veneras 15 carros de mineral.

Sabemos que en 1569 su ferrón era Agustín de Olaondo, que hasta ese año había sido ferrón de Mustar. En 1571 se ponía de nuevo en arriendo la ferrería, así como el 22-XI-1573 (con molino y por 4 años, pagando 6 quintales anuales de festaburnias).

El 20-V-1574 su ferrón Martín de Yartua entregó a Martín de Urrutia 24 quintales de hierro carretil. El 4-X del mismo año se arrendó a Juanes de Areizti o Areiztegui ("orneçedor" de carbón en Mustar) por 4 años y 6 quintales anuales en concepto de festaburnias. El 19-II-1577 se arrendaba de nuevo.

Arco de salida de Ameraun - Unai Cabezón
Arco de salida. Foto: Xabier Cabezón (1997)

El 26-I-1578 se arrendaron conjuntamente las ferrerías de Ameraun y Mustar. En un documento del 28-VIII del mismo año se señala que Ameraun tenía ferrería, pero no martinete.

El ferrón de Ameraun y Mustar Juanes de Urbieta le compró el 23-VII-1594 a Juana de Olaechea (Tolosa) unos barquines viejos de su fragua. En el año 1599 se produjo un nuevo arrendamiento (el 4-I) por 4 años; la ferrería se arrendaba con su molino. El impuesto llamado "festaburnias" se estableció en 9 quintales de hierro anuales (hasta entonces lo normal era 6). En 1615 continuaban siendo de 9 quintales, pero este año parece que las ferrerías de Mustar y Ameraun no pagaron el impuesto por estar en pleito.

A principios del siglo XVII la ferrería de Ameraun "...siendo mayor se reduxo a menor... ". Pasó de ser una fábrica en la que partiendo de mineral se producía hierro y luego éste era elaborado (ferrería mayor) a convertirse en un establecimiento dedicado sólo a la elaboración (ferrería menor, martinete o tiradera). Y en su función de ferrería menor parece que trabajó conjuntamente con Mustar, pues en la relación de ferrerías guipuzcoanas que publicó Lope de Isasti en 1625 figura: "...[Verastegui] Mustar con martinete llamado Ameraun ".

Esta situación no duró mucho tiempo. Ameraun volvió a funcionar como ferrería mayor y, además, se le dotó de un martinete (al parecer especializado en fabricar clavos) en sus propias instalaciones. En una escritura a mediados del siglo XVII se menciona "...la herrería mayor y el martinete de clavazón...". En 1657 se citan "... la ferrería mayor y menor...", y en 1675 "...ferrería mayor y menor y su martinete de clavazón, llamadas Ameraun...". Sin duda esta nueva coyuntura (Ameraun con martinete) fue la causa del cierre de la ferrería de Mustar.

A finales del siglo XVII la ferrería estaba parada, debido probablemente a un incendio.

Vista de Ameraun - Unai Cabezón
Foto: Xabier Cabezón (1997)

Hacia finales del siglo XVII las ferrerías de Plazaola, Ameraun, Beriñas y Olloquiegui usaban mineral de hierro del yacimiento de Bizkotx (entro otros).

A principios del siglo XVIII las minas de Ermosu surtían de mineral a las ferrerías de Plazaola y Ameraun: «...haviendo tenido suerte de hallar una benera en el partido que llaman Hermosu... y ser la dicha benera aneja y perteneciente a las herrerías de Plazaola y Ameraun, travaja... en sacar la bena que puede para las dichas herrerías de donde al presente se probeen de la mayor parte...».

En una relación de ferrerías de 1752 se dice: "Verástegui.- Tiene quatro ferrerías, las tres son de la villa... a la otra Ameroan, que trae Juan de Lavaien y labra seiscientos quintales con vena de Verastegui".

Por unas cuentas de esta ferrería (publicadas en Garmendia Larrañaga y procedentes del solar "Ansonea" de Berastegi) sabemos que a finales del XVIII continuaba fabricando clavazón. En 1782 se elaboraron 517 quintales, y 318 el año siguiente.

En otra relación de ferrerías, esta vez de 1791, aparece: "Berástegui: ...que esta villa y la de Elduayen tienen en los términos de Leizaraun tres ferrerías labrantes llamadas Plazaola, Ameraun y Olloquiegui. Tiene también unos minerales en el sitio llamado Biscoch, por donde se surten las dos primeras ferrerías...". Para Elduayen el texto es el mismo, con el añadido de que Plazaola y Ameraun a veces también usan vena de Somorrostro.

Para paliar los grandes gastos originados por la guerra de la independencia las villas vendieron la ferrería a finales de 1812. En 1826 se procedió a una reconstrucción de la ferrería, siendo su propietario "D. Jn. Bta. [Juan Bautista] Gaztañondo". Así consta en una inscripción que aún se conserva en la propia ferrería.

En 1833 (inicio de la primera guerra carlista) el escribano real José Antonio Muñagorri (Berastegi) era arrendatario de las ferrerías de Ameraun, Ollokiegi, Plazaola, Urto y Zumarrista (Eratsun). Las puso al servicio de la causa carlista, antes de su proclama "Paz y Fueros" (1838). (Más información sobre Muñagorri).

La ferrería de Ameraun se paralizó definitivamente en 1864, y en los años anteriores había trabajado muy poco. Su propietario era Juan Benito Gaztañondo, que fue secretario de Berastegi hasta 1871.

Caserío Ameraun
Foto: Xabier Cabezón

Con posterioridad a esta fecha la familia Gaztañondo continuó siendo propietaria de los terrenos y vivienda de la ferrería, hasta bien entrado el siglo XX. Santos Gaztañondo construyó la central hidroeléctrica de Ameraun. Como operario de esta central residió en el caserío de Ameraun D. Severiano Mendinueta Ijurko, al menos desde 1914 y hasta enero de 1949, fecha de su fallecimiento.

Como curiosidad, ver el artículo sobre el "escudo de Ameraun".


REFERENCIAS

(Ver Bibliografía)

CARRIÓN, I.: De Ibarra a Gaztelu..., p. 90.

CEBERIO, I.M.: Leizaran: Un valle singular, pp. 149 y 154.

DÍEZ DE SALAZAR, L.M.: Ferrerías en Guipúzcoa..., vol.I, pp. 103, 156, 240 y 300, y vol.II, pp. 97, 234, 307 y 328.

DÍEZ DE SALAZAR, L.M.: Ferrerías guipuzcoanas..., pp. 219-222.

GARMENDIA, J.: De Etnografía vasca..., pp. 137-138,149, 156-157, 205, 216-219 y 247.

GOROSABEL, P.: Diccionario Histórico-Geográfico..., p. 111.

LABORDE, M.: Ferrones, p. 316.

LOPE DE ISASTI, Compendio historial...

URTEAGA, M.: Ferrerías en Gipuzkoa. El río como fuente..., p. 139.

 

Agradezco también la colaboración de D. Juan José Mendinueta Garin (Filipinas)


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Última actualización: 26/06/2016