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© Xabier Cabezón
Ferrería de
Plazaola
Nombres
Aparece con el nombre de La Plaza en 1415. En el resto de documentos que conozco figura siempre como Plazaola (con variantes gráficas, como Plaçaola).
Hubo también ferrerías con el nombre de Plazaola en Lastur (Deba) y en Legazpi, y con el nombre de [La] Plaza en Elgoibar.
Ver también "Bizkotx o las minas de Plazaola", y "El tren de Plazaola".
Situación
Long. 1º 56' 07,4" W. Lat. 43º 06' 46,2" N. Alt. 400m.
X. 586.620. Y. 4.773.980. Z. 400.
Berastegi. Gipuzkoa.
Río Leitzaran, orilla derecha, a 26,3km. de la desembocadura.
En el paraje de tal nombre.
A 3,5km. al NW. de Leiza; a 1,75km. del puente de Urto; al SW. de Altzadi y al
SE. de Ipuliño.

Acceso
Por la pista que parte del puente de Urto (o por la carretera frente al caserío Urto) llegar hasta la abandonada estación de tren de Plazaola. Seguir 400 metros al N. por el antiguo ferrocarril hasta el caserío Plazaola y Central Plazaola nº 2. Justo al N. del caserío.
Restos actuales
Han sido los segundos en importancia del Leitzaran guipuzcoano (después de los de Olloki) en lo que se refiere a conservación. Desde el sepultamiento de la ferrería de Olloki son los más completos, aunque también comienzan a sufrir agresiones.
La presa se encontraba en el lugar que ahora ocupa la de la Central Plazaola nº 1. Esta última está construida con toda probabilidad sobre la presa antigua.
También el canal de dicha Central discurre por el cauce del que fue canal de la ferrería hasta llegar a ésta. La longitud del canal de la ferrería era de 240 metros. Tanto el canal como la presa actuales derivan el agua a un nivel superior (aproximadamente 1,5 metros) al que tenía en su época de funcionamiento como ferrería.
Las anteparas están perfectamente conservadas, y presentan una distribución típica. Tienen 23 metros de largo, y sus paredes tienen 2,5m. de espesor y 2m. de espacio entre ellas. Se conserva el resalte que servía de soporte al piso del canal de las anteparas, construido en madera y que se apoyaba sobre dicho resalte.
Hay cuatro arcos en cada pared enfrentados entre sí, con anchuras que oscilan entre 1,10 y 1,30m. El segundo y el cuarto arcos de la pared derecha están cerrados por fuera con pared de piedras de 0,8m. de grosor. La altura de los arcos más próximos al río (sobre el suelo del interior de las anteparas) es de 3m., y todos los arcos tienen la parte superior a la misma altura.

El soporte del piso del canal está a 1,8m. por encima de los arcos, así que la caída libre de agua era de 4,8m. Sobre este resalte, lo que fue la pared lateral del canal continúa 1,5m. hacia arriba, con lo que la altura total de las anteparas era de 6,3m. sobre el suelo de su interior. El desagüe se hacía directamente en el río (sin estolda).
El suelo de las anteparas está ahora relleno en mayor o menor medida por tierra. Mientras que los arcos más cercanos al río están libres de tierra en su totalidad, de la primera pareja de arcos sólo queda libre el metro superior, y de ellos la parte exterior del derecho se encuentra completamente colmatada. A ello contribuyen los vertidos de tierra efectuados recientemente en la zona de la derecha de las anteparas.
Las anteparas se aprovecharon a primeros del siglo XX para el paso del canal de la Central eléctrica Plazaola nº 1. Para ello sobre las paredes del canal de la ferrería (parte superior de las anteparas) se construyó una bóveda en piedra (para soportar el nuevo piso) y se levantaron las nuevas paredes de cemento. Por el lado del río las anteparas se prolongaron con un puente de dos ojos, el primero de los cuales utiliza como estribo las propias anteparas. Dentro de las anteparas se ve pues, como techo, la bóveda del canal actual.
A la izquierda de las anteparas (lado del caserío) quedan restos de las paredes de lo que fue la ferrería propiamente dicha. Estas paredes delimitan tres recintos, de los cuales el más grande es el central, siendo el más pequeño el más próximo al río. En el central se encontraba el mazo, cuyo eje se alojaba en el tercer juego de arcos. La estancia más alejada del río correspondía al alojamiento de los barquines (movidos por el eje encajado en los arcos iniciales).
La pared interior que separaba el recinto del mazo del de los barquines (la que se encuentra entre el primer y segundo arcos) era el "bergamazo". Aquí se encontraba el hogar, pero la pared se encuentra bastante derruida y no queda vestigio alguno de él.

Las anteparas vistas por el oeste
A la derecha de las anteparas existen una serie de restos cuya finalidad no es evidente, si bien probablemente se trataban de almacenes y otras dependencias accesorias de una ferrería (en el complejo de esta ferrería existían además un martinete o herrería menor y un molino). A grandes rasgos se trata de una especie de plaza, presentando en el centro las ruinas de las paredes de un edificio rectangular, así como otros restos contra el talud (con aspecto de plataformas). Esta "plaza" estaba cerrada por una alta tapia en su límite con el río.
Desgraciadamente toda esta zona entre el talud de la pista y la tapia citada ha sufrido el vertido de una gran cantidad de tierra y piedras en 1996. Al parecer, el material procede del vaciado y limpieza de la presa de la Central eléctrica Plazaola nº 1. El relleno se ha realizado en pendiente, de tal forma que las anteparas y la tapia quedan relativamente libres, pero todos los demás restos de esta zona han quedado sepultados.
Tanto en las orillas próximas del río como en las zonas circundantes se encuentran abundantes escorias, utilizadas también como relleno en paredes, tapias, etc. Sin embargo, no hemos conseguido localizar ninguna colada de escorias solidificada en el lugar.
El caserío del mismo nombre fue vivienda de la ferrería. Es la clásica construcción de la época, en mampostería, con planta baja, primera y ganbara. Al no estar encalado tiene un aspecto muy antiguo. Por delante pasa el canal de la central.
En el Boletín Oficial de Gipuzkoa (nº 210 de 04/11/1997) y en el Boletín Oficial del País Vasco (nº 221 de 18/11/1997) se publica una Resolución, de 20/10/1997 de la Viceconsejería de Cultura, Juventud y Deportes del Gobierno Vasco, en la que se declaran una serie de Zonas de Presunción Arqueológica en Berastegi. Entre ellas figura "32. Ferrería Plazaola (ruinas) (D)", donde "D" significa "Area que ocupan el edificio y las instalaciones anexas al mismo". Desconozco el alcance de protección que puede proporcionar la citada declaración a los restos existentes.
Este verano de 2004 se ha organizado un campo de trabajo para jóvenes, cuyo objetivo será la limpieza de las paredes de la ferrería (las que quedan visibles) y las anteparas. El campo está patrocinado por los ayuntamientos de Andoain, Berastegi, Billabona y Elduain, y por Kutxa.
Estos restos son muy valiosos. Por favor, respetadlos.
Notas históricas
En 1415 Juan Sánchez de Ernialde era propietario y ferrón de la ferrería de La Plaza. Este año (junto con los propietarios de otras ferrerías) Juan firmó un convenio con los concejos de Berastegi y Elduaien (ver propietarios de ferrerías). En el documento se menciona otro convenio anterior que los propietarios de La Plaza y de Barrenola habían suscrito igualmente con los concejos. Por ello sabemos que esta ferrería estaba en funcionamiento antes de 1415.
"Juan Lopes de Ysturriçaga, criado de Ferrand Lopes de Saldaña" tenía concedidos los derechos del albalá de esta ferrería. Dichos derechos le fueron concedidos por Juan II (1405-1454).
Como consecuencia de la muerte de Juan Lopez, el 30-X-1470 el rey Enrique IV concedió "de merçed de por vida" a Domenjón de Andía los derechos del albalá de la ferrería "de Plaçaola que es en la jurisdiçión de Tolosa". En un informe de 1497 sobre fiscalidad se indica que dichos derechos ("tres maravedís por quintal en cada año quando labra") suben hasta 1800 maravedíes. De ello se deduce que la producción anual de hierro de esta ferrería alcanzaba los 600 quintales anuales.
En 1494 Machicón (o Martín) de Plazaola era dueño de la ferrería y también su ferrón.

Pared oeste, arco del eje del mazo (izda) y 2º arco.
Foto: Xabier Cabezón
En una carta sobre situados, fechada en 1500, aparecen las siguientes ferrerías: Plazaola, Marinu [Mustar], Olloquiegui, Vernas [Beriñas], Ynturrino [Inturia] y Marvarrayn [Narbarrain].
En abril de 1539 su ferrón era Juan de Arrue, y Miguel de Vera trabajaba como boyerizo.
Martín Juan de Echeverría era el ferrón de Plazaola en 1540. El 12-XII de dicho año denunció a Joango de Ausalón por haber trabajado ilegalmente en la venera de Urquiegui llamada Dordoategui, que era propiedad de Martín. Ausalón se la devolvió, pagándole 20 ducados.
Vemos como propietario en 1544 a Martín de Plazaola (copropietario además de la ferrería de Inturia junto con su mujer Catalina de Baeca). En esta época la ferrería pagaba al señor del solar de Berastegi (Juan Martínez de Berástegui) una "renta de juro de heredad" consistente en 3 quintales de hierro anuales. Al parecer, esta renta afectaba sólo a Plazaola.
En 1551 parece que se dividió la propiedad de Plazaola. Dueño de una mitad de la casa, ferrería y molino era Martín Juan de Echeberría (Berastegi), que la trabajaba también como ferrón en 1552 (por la similitud de nombres se trataría de su homónimo que ya era ferrón en 1540; en tal caso este Martín Juan sería igualmente el Martín de Plazaola que aparece como propietario en 1544). El 17-VII-1552 hizo un contrato con Martín de Ascárraga para entregarle 11 quintales de "hierro platina de 4 cabos labrados con vena de Orin".
Martín Juan fundó un censo en 1552, y vendió la cuarta parte de la ferrería y molino a Gregorio de Echeberría. Gregorio la cedió a Leonor de Eizaguirre o Plazaola (mujer de Juan Ochoa de Zorrobiaga e hija de Andrés de Plazaola y Juana de Inturia, dueños también de la mitad de Inturia). Continuaba como copropietaria en 1557 y 1559, año en que vendió a Simón de Garagorri (Andoain) 60 quintales de hierro. Parece ser que Martín Juan mantuvo la propiedad de la otra cuarta parte hasta 1573.
Martín de Rementaritegui era dueño en 1556 de la otra mitad de la ferrería. Este año vendió su parte a sus ferrones el Bachiller Andonaegui y Antón de Yartua (Deva). Antón (que también era ferrón de Urto) continuó explotando él mismo la ferrería.
Yartua y Andonaegui iniciaron en 1559 la construcción del martinete o "herrería pequeña" de Plazaola. Los concejos de Berastegi y Elduaien se opusieron, acusándoles de constuirlo en el término de Erretembarrundia junto al molino de la ferrería mayor (que reclamaban como suyo). Un arbitraje facultó a los dueños a levantar el martinete "pegante a la acequia por donde va el agua del río a la ferrería" pero les prohibía la fundición de hierro, acero o cobre, permitiéndoles sólo el adelgazamiento del herraje, clavazón, barras, etc. de otras ferrerías del Leizaran.

Pared oeste, cuarto arco.
Foto: Xabier Cabezón
En las Juntas Generales del 24-XI-1559 se estipularon las marcas que debía llevar el hierro. A Plazaola le correspondió una "T", por la jurisdicción de "T"olosa, junto con otras ferrerías del Leizaran. Estas ferrerías fabricaban su hierro con vena de la tierra (mineral local).
En 1561 continuaba como propietario de una mitad Antón de Yartua (posiblemente se hizo con la cuarta parte de Andonaegui al casarse con Ana de Andonaegui), el cual aparece como señor de Plazaola. El oficial era Juanes de Ipinza (Vidania). En 1564 Antón y su mujer, que figuraban también como ferrones de Plazaola (además de propietarios) se comprometieron a entregar a Juan García de Leaniz (Elorrio) 104 quintales de "hierro de 2 cabos" en la lonja de Tolosa. El 3-XII-1566 Antón realizó un contrato con el mercader de Tolosa Juanes de Iriarte por el que daba 300 quintales de "hierro sotil cuchillero" a 21,5 reales por quintal en Tolosa.
Antón de Yartua (que continuaba como copropietario y ferrón de Plazaola) era, junto con Agustín de Olaondo (ferrón de Mustar), dueño de las veneras de Orin. El 5-III-1567 se suscitó un pleito en Berastegi porque estos ferrones habían amenazado gravemente a ciertos venaqueros de Elduaien que extraían mineral de Orin. Para evitar dicha explotación Antón y Agustín habían puesto 7 u 8 venaqueros suyos (que tenían asalariados para su propia extracción de vena). Este mismo año el Alcalde de la Hermandad prendió a Miguel de Luxearena, de Leiza, sorprendido en Belauriate con dos machos cargados con clavazón procedente de la ferrería de Plazaola.
Hacia 1573 Anton de Yartua y Martín Juan de Echeberría (que habría mantenido desde 1552 la propiedad de la cuarta parte) vendieron conjuntamente a Martín de Rementaritegui "la casa, ferrería y molino de Plaçaola... juntamente (con)... las veneras que tenían... con condiçion de que la braçería se les quedase para sí mesmos", así como las venas para la ferrería. Antón y Martín Juan, aunque perdieron la propiedad, continuaron como ferrones.
El 1-III-1573 se arrendó por 1 año (desconozco si Martín de Rementaritegui continuaba como propietario). El arrendamiento lo tomó Antón de Yartúa, que aparece el 2-XII de dicho año como ferrón de Plazaola y Mustar y contratando con Juanes de Areiztegui el abastecimiento de carbón para sus ferrerías durante 3 años. Antón de Yartua era también ferrón de Urto en 1574.
El 22-III-1574 se arrendó de nuevo la ferrería. Por otro lado el concejo de Elduaien arrendaba en 1576 la renta que le pertenecía desde el 29-IX-1575, luego ya era de su propiedad (al menos una parte).
Vemos como ferrón a Joanes de Yereta en 1576 y en 1579. En 1581, 1582 el ferrón era Miguel de Arpide. El 20-II-1582 hizo un contrato con Domingo de Elizalde menor (Tolosa): Miguel le dejaba libres los dos martinetes y la fragua de Plazaola (una de cada dos semanas) para que puediese labrar 100 quintales de arcos de hierro (facilitándole para ello 100cc de vena bien cocida), a cambio de 350 reales.
El 9-IX-1582 se arrendó de nuevo la ferrería.
En 1599 las ferrerías mayor y menor estaban en mal estado, por lo que los concejos (que eran los propietarios) se concertaron con los carpinteros Juan López de Chopillo y Lope de Altamira para arreglarlas, junto a "su casa y aldeteguía e molino". Por otro lado el 17-XI su tirador Martín de Zufiría reclama al ferrón Juanes de Aranaz una deuda por 2 años de trabajo en la ferrería.
En 1603 aparece como su dueño Francisco de La Plaza, pleiteando en Pamplona con Martín de Ocáriz, tablajero navarro, por unos carbones y venas que le embargó. Esta calidad de propietario resulta algo extraña teniendo en cuenta que para entonces la propiedad ya había pasado a los concejos de Berastegi y Elduaien, y que después continuó en manos de éstos. Es más probable que Francisco fuese el ferrón.
El impuesto llamado "festaburnias" era de 9 quintales de hierro en 1615. En la relación de ferrerías guipuzcoanas que publicó Lope de Isasti en 1625 figura: "Plazaola con martinete".

Pared este, arco del eje del mazo (izda) y 4º arco.
Foto: Xabier Cabezón
En una relación de ferrerías de 1752 se dice: "Verástegui.- Tiene quatro ferrerías, las tres son de la villa, a la una se le llama Plazaola y labra ochocientos quintales, y su ferrón Miguel de Eguzquiza, gasta vena de dicha villa".
El ferrón en 1781 era Domingo de Eguzquiza, tutor (y posiblemente pariente próximo) de los hijos de Miguel de Eguzquiza (ya fallecido). Miguel abandonó Plazaola en 1770 al tomar en arrendamiento la ferrería de Ançola (en Valcarlos), y probablemente entonces entró Domingo como ferrón. Domingo debió tener más arrendamientos de ferrerías en Leiza.
En otra relación de ferrerías, esta vez de 1791, aparece: "Berástegui: ...que esta villa y la de Elduayen tienen en los términos de Leizaraun tres ferrerías labrantes llamadas Plazaola, Ameraun y Olloquiegui. Tiene también unos minerales en el sitio llamado Biscoch, por donde se surten las dos primeras ferrerías...". Para Elduayen el texto es el mismo, con el añadido de que Plazaola y Ameraun a veces también usan vena de Somorrostro.
En 1833 (inicio de la primera guerra carlista) el escribano real José Antonio Muñagorri (Berastegi) era arrendatario de las ferrerías de Ameraun, Ollokiegi, Plazaola, Urto y Zumarrista (Eratsun). Las puso al servicio de la causa carlista, antes de su proclama "Paz y Fueros" (1838). (Más información sobre Muñagorri).
El 28-II-1842 se arrendaron Plazaola y Olloquiegui por 6 años. La ferrería de Plazaola la tomó Miguel José de Lizarza (Berástegui) junto con Ildefonso Gorrochategui. El 8-III se hizo el reconocimiento pericial y la entrega de la ferrería y su martinete. La rueda del huso del martinete había que rehacerla. El martinete no se proveía de aire por medio de fuelles o barquines, sino mediante una "haizearka".
Las propiedades comunes de Berastegi y Elduaien lo eran por lo general en la proporción de 2/3 para Berastegi y 1/3 para Elduaien (también la ferrería de Plazaola). En 1848 se hizo la separación de bienes entre ambos concejos, y Plazaola quedó propiedad de Berastegi. Pablo Gorosabel la trae como labrante en 1862 (aunque en dicha fecha es probable que ya no funcionase).

Foto: Xabier Cabezón
En 1867 y 1868 la ferrería se encontraba "en estado deplorable", y el ayuntamiento de Berastegi hizo sucesivos intentos de vender la ferrería, lo que no parece que consiguió. El 27-IX-1868 el Ayuntamiento autorizó a la sociedad Goitia y Compañía a "entrar en Plazaola los carbones de Leizalarrea", a condición de que la sociedad se obligase a pagar los perjuicios que la ferrería pudiera sufrir por incendio u otra causa ¿Fue un intento de ponerla en marcha o simplemente se trataba de utilizarla como almacén de carbón? En 1872 era el puente de Plazaola el que estaba casi al borde de la ruina.
REFERENCIAS: (ver Bibliografía)
DÍEZ DE SALAZAR, L.M.: Ferrerías en Guipúzcoa..., vol.I, pp. 156, 220, 224, 240, 300, 312 y 340, y vol.II, pp. 53, 97, 232 y 234.
DÍEZ DE SALAZAR, L.M.: Ferrerías guipuzcoanas..., pp. 231-232, 238-243.
GARMENDIA, J.: De Etnografía vasca..., pp. 137-138, 142, 149-151, 156-157, 184-190, 204 y 246-247.
GOROSABEL, P.: Diccionario Histórico-Geográfico... , p. 111.
LOPE DE ISASTI, Compendio historial...
TELLECHEA, J.I.: Ferrerías Guipuzcoanas a fines del siglo XV, p. 96.
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