Xabier Cabezón - licencia CC-BY-NC-SA

Estás en: >>Página del Leitzaran  >>Introducción  |   

El valle del Leitzaran

 

A caballo entre Navarra y Guipúzcoa discurre un río cuyo valle es una pequeña joya: el Leitzaran, que nace en Leitza y desemboca en el río Oria en Andoain. Como valle del Leitzaran se conoce propiamente a su parte guipuzcoana.

Siempre ha sido una zona poco habitada, sin núcleos de población (excepto Andoain), pese a lo cual la actividad del hombre ha dejado huellas. Se ha hecho un aprovechamiento intensivo de la fuerza de sus aguas (ferrerías para obtener hierro, centrales hidroeléctricas y molinos harineros) y también sus otros recursos naturales del valle (pastoreo desde la prehistoria, minas, carbón vegetal, madera y leña).

Como culminación de esas actividades, a principios del siglo XX se construyó un ferrocarril minero que recorría todo el valle y cambió su fisonomía: el "Plazaola" o "Tren-txiki". Más tarde esta línea unió Iruña con Donostia.

¿Cómo es ahora el valle del Leitzaran? Una isla en medio del entorno que lo rodea. Sigue estando muy poco habitado (salvo Andoain y el paso de la autovía). La naturaleza es el principal valor del valle: las orillas del río y sus afluentes han sido declaradas Biotopo protegido, debido a la calidad de su bosque de ribera, y los otrora abundantes pinares de sus laderas van cediendo el paso a las plantaciones de frondosas (robles, castaños, hayas...).

El valle guarda, además, testimonios de su pasado, que forman parte de nuestro patrimonio cultural. Algunos de ellos, como los restos prehistóricos o los de las ferrerías, son de particular importancia, a pesar de lo cual van desapareciendo sin remedio.

Remanso de Inturia
Foto: Xabier Cabezón (2006)

¿Cómo visitarlo? La mejor forma es a través de la vía verde del Plazaola, que aprovecha el trazado del antiguo tren-txiki. Andando o en bici, hacemos deporte mientras saboreamos un entorno natural de 20 kilómetros de silencio. También podemos pasear o hacer senderismo por las laderas del valle (incluso hay algunos senderos PR balizados) y por las cimas y collados de sus divisorias, o disfrutar de las áreas recreativas, aprovechando para visitar alguno de los txokos del valle. Los accesos más cómodos son por Andoain y por Plazaola (Berastegi o Leitza).

Estas actividades lúdicas permiten el conocimiento de otras facetas del valle, tales como su naturaleza (alisedas, turberas, desmán del pirineo...), restos de interés cultural (prehistoria, ferrerías, molinos) y  lugares curiosos (como los canales y las mil escaleras).

Para ayudar al visitante a tomar contacto con este entorno se ha creado en Andoain el Centro de visitantes Leitzaran.

Conocer el valle es querer protegerlo.



Estás en: >>Página del Leitzaran  >>Introducción  |   


Última actualización: 19/08/2008